“Quemar después de leer”, una de ladrones

10 10 2008

Los hermanos Coen disfrazan a George Clooney y a Brad Pitt de estúpidos descerebrados en QUEMAR DESPUÉS DE LEER.

LA IDIOTEZ EN DIEZ PASOS por Manuel Yánez Murillo – FOTOGRAMAS- http://www.fotogramas.es/Peliculas/Quemar-despues-de-leer/Oda-a-la-idiotez-en-10-pasos:

1. Cuarentones y perdedores. Según Ethan Coen, nuestros primeros films trataban sobre jóvenes perdedores, pero ahora nuestros personajes ya son cuarentones. Respecto al asunto de la vejez, Joel Coen añade: Los actores a los que conocemos van haciéndose mayores, con lo cual no nos quedan muchas alternativas. Es un proceso natural que no nos produce demasiados dolores de cabeza.

2. Entre Tony Scott y Jason Bourne. En Quemar después de leer los Coen realizan su propia lectura del thriller de espionaje. Según Ethan, queríamos escribir una intriga con Washington como escenario, pero al final nos ha salido esto. Para nosotros es difícil hacer una película como las de Tony Scott. Siguiendo con el juego de las versiones, Joel Coen apunta: Quemar después de leer es nuestra versión particular de las películas de Jason Bourne.

3. Tontos en su justa medida. Los actores estaban nerviosos por el riesgo de pasarse de vueltas en sus interpretaciones, explica Joel Coen. Los personajes son muy extremos, pero creo que finalmente todos lograron equilibrarlos. Por su parte, Ethan revela que antes de rodar, estuvimos unos días ensayando con Brad Pitt y Frances McDormand, para que pudieran calibrar juntos sus personajes.

4. El tupé de Brad Pitt. ¿Cómo surgió la idea para el peinado de Pitt? El primer día, Brad llegó de rodar un anuncio para el que había utilizado ese peinado y llegamos a la conclusión de que era la imagen perfecta para el personaje, explica Ethan. Joel apunta: El peinado de Javier Bardem en No es país para viejos había funcionado y pensamos que podía ser divertido jugar con el de Brad.

5. Apellidos trabalenguas. Quemar después de leer es un festival de nombres trabalenguas: Harry Pfarrer, Linda Litzke o Chad Feldheimer. Para Ethan, solo al terminar la película vimos la cantidad de nombres de origen germano que habíamos utilizado. Joel Coen aclara uno de ellos: Litzke es el nombre de la panadería que había cerca de nuestra casa, que en realidad era polaca.

6. Teléfono rojo: volamos a Washington. A pesar de ser una comedia, Quemar después de leer proyecta una imagen de la sociedad norteamericana sumida en la paranoia. ¿Se trata de una película política? No era nuestra intención, responde Ethan, aunque puede detectarse la paranoia de las películas de espionaje de los 60 y 70. Joel es más específico: Queríamos hacer una película del estilo de ¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú (Stanley Kubrick, 1964), pero sin un análisis político del mundo actual.

7. Viaje alucinante al cerebro de los Coen. La inspiración para el personaje de Linda Litzke fue Linda Tripp, confidente de Monica Lewinsky, célebre amante de Bill Clinton. Joel Coen explica: Pensamos que sería divertido ver a Frances interpretar a alguien como Linda Tripp, una mujer que se sometió a un montón de cirugía y que transformó completamente su imagen.

8. Misterios sin resolver. Nadie sabe cómo es realmente el interior de las oficinas de la CIA, apunta Joel Coen, y la verdad es que nos daba igual. Las recreamos en el sótano de una compañía de seguros de Manhattan. Ethan añade: Rodar esta película fue mucho más sencillo que No es país para viejos (2007), ya que hicimos casi todo el trabajo en Nueva York, donde vivimos.

9. El bar de los Oscar ¿Ha cambiado la vida de los Coen después de los Oscar? Nada, responden los dos al unísono. De hecho, rodamos esta película antes de los Oscar, comenta Joel. Para Ethan, lo único bueno del premio es que es icónico. Lo ves ahí, en tu oficina, y parece que te transmita buenas vibraciones. En cuanto a la gala en sí, Joel sostiene que la primera vez es divertido, pero después el tedio se hace insoportable. Ethan levanta las cejas y sentencia: Al menos tienen un bar.

10. Nada de improvisación. Preguntada por el trabajo con los hermanos Coen, Tilda Swinton destaca la comicidad del guión de la película, respetado a rajatabla durante la filmación. No hay nada de improvisación en la película. Y eso es una prueba de la calidad de los Coen como guionistas. Aunque para Frances McDormand es también una prueba de su tiranía.

QUEMAR DESPUÉS DE LEER es sin duda una parodia del cine de espías pero sin llegar a ser la estrella del género. Los Hermanos Coen siguen con su estilo pero esta vez, no llegará al público de la misma forma que “No es país para viejos”.


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One response

4 11 2008
Charlie

Personalmente creo que la pelicula no esta a la altura de otras de los hermanos Cohen, creo que se han relajado al contar con un reparto de lujo (a Clooney y a Pitt no se les ve juntos en cualquier peli). Al principio es muy lenta y luego se resuelve todo muy rapido, no se, creo que con un poquito mas de esfuerzo en el guion hubiese ganado mucho, puesto que los actores si que rinden a buen nivel.

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